Películas como El extraño viaje (1969) o las comedias de Capulina (Gaspar Henaine) frecuentemente incluían chimpancés como compañeros de aventuras. Pero fue en las series de televisión de los años 70 y 80, como El Chavo del Ocho , donde el "simio" se volvió un comentario social. Aunque no había un chimpancé real, personajes como Jaimito, el cartero imitaban gestos primates para denotar ingenuidad y fuerza bruta.
Cuando hablamos del "hombre chimpancé link" (el vínculo humano-chimpancé), no solo nos referimos a la biología, sino a cómo el cine, la televisión y las series de habla hispana han utilizado a nuestros parientes primates más cercanos como espejos de nuestra propia sociedad. Desde el cine de oro mexicano hasta las producciones modernas de Netflix en España y Argentina, el chimpancé ha sido un vehículo para explorar la identidad, la violencia y la comedia.
Por: Redacción Cultura Digital
Desde los albores de la evolución, la ciencia nos ha enseñado que el hombre y el chimpancé comparten un asombroso 98.8% de su ADN. Sin embargo, más allá de los laboratorios de genética, existe un territorio donde ese "eslabón perdido" se vuelve tangible, cómico, terrorífico y profundamente humano: .